Creo que es mi primera experiencia en este foro y eso que llevo varias experiencias este año. A ver si me voy poniéndome al día y compartiéndolas.
Estuve con Amanda una tarde-noche de este mes de junio, buscando un rato de relax en el sentido más apacible de la palabra y me decidí por ella por la buena impresión de las fotos y porque conozco un poco la zona (Capitán Blanco Argibay).
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El piso está en un edificio de nueva construcción, con videoportero y buenas calidades, por tanto es similar, moderno y cómodo. Aparenta recibir sola, aunque durante la hora y pico que estuve escuché alguna puerta pero no sabría decir si allí o de algún vecino. La habitación donde te lleva es agradable, en tono púrpura, cortinas sedosas e iluminada por tres velas en el suelo, igual a como se ve en las fotos, con suave música árabe de fondo. Enseguida te dice que te desnudes y la esperes tumbado bocaabajo en el futón, en el que hay una sábana desechable de celulosa.
Amanda es una chica bella, entre gordita y gorda, de pechos grandes, piel muy suave, ojazos, voz sugerente, conversación amena y una sensualidad innata cuando se pone a trabajar. vamos, que no es un pibonazo pero te lleva a su terreno y gana enteros. Escogí un masaje oriental por 50 euros la hora y se me pasó volando. Incluyó un poco de todo, empezando por los gemelos y pies y poco a poco fue subiendo, todo bien lubricado y rozando donde tenía que rozar con lo que tenía que rozar ;) A medida que sube, la cosa se va erotizando más, y a esos roces con su piel suave y sus pechos te empieza a comer la oreja y el cuello sentada sobre tu espalda, y notas su respiración jadeante. Eso me puso a mil y no quería que acabara nunca. Cuando sabe que ya te ha puesto a tono se puso a mi lado para iniciar un relax manual mientras dejaba que la besara (picos), le comiera el cuello y le metiera mano por todas partes, cosa que la puso a mil, acabamos masturbándonos mutuamente y hasta ella se corrió a chorros de manera impresionante.
Al terminar me invitó a ducharme (lo hizo al principio pero venía duchado de casa), me dio una toalla limpia y me acompañó al baño limpio y moderno con lo que no me dió ningún tipo de reparo.
Es de esos días que queréis que os traten como un rey, relajaros y no pensar en nada. Seguramente repita pronto aunque dijo que se iba unos días de vacaciones y que estuviera atento a su Whatsapp porque lo anunciaría.
Como anécdota, me olvidé el reloj, un Casio de plástico al fin y al cabo, y enseguida me envió un whatsapp avisándome. Para no volver a subir, por los vecinos y por mi, me lo echó desde el balcón envuelto en una servilleta.
Saludos!
Última edición por Lobo Tomy; 19-06-2016 a las 21:35
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