Nombre de guerra: Lucia
Nacionalidad: sudamericana
Forma de Contacto: whatsapp
Fecha aproximada: Noviembre 2018
Lugar: Torrejón, calle de los curas 41
Instalaciones: piso tipo corrala, de 4 alturas bastante desvencijado por fuera. Reformado correctamente por dentro. Lumipiso de 3 o 4 chicas (cada una con su cerrojo en la puerta y cierre con llave). Yo escuché más gente (otro putero) y me dio bastante bajón, pensaba que estaba solo.
Higiene: correcta, se asea una vez que has pasado tú a lavarte (bidé) al inicio y después de terminar la faena. Pero sin estar tú delante.
Precio: 90€/hora
Edad: veintimuylargos o Treintaypocos
Cara: normal, de chica joven, paletos un poquito separados. Normal, si sonriera más y frunciera menos el ceño ganaria puntos.
Pelo: largo, liso, negro
Cuerpo: pequeño y delgado, ligera barriguita pero nada preocupante.
Pecho: en su sitio, sin las caídas aún de la gravedad. El tamaño general es mediano y de forma triangular con un pezon rosado que se pone duro y no le gusta que se los toquen.
Culo: bastante majo, aunque esperaba más de su griego
Piercings y tattos: Vestigios de un piercing en el ombligo. Hoy solo queda el agujero
Defectos corporales: ninguno
Actitud: sosa, Pasota, sin ganas, distante
Conversación: ninguna
Besos: ninguno
Fuma: no lo detecte
Francés: normalucho (sin gp, todos son malos)
Forniqueo: pasable
Griego: motivó por lo que acudí, no estuvo mal pero solo una vez.
Lo mejor: aún es joven y tersa, todo en su sitio
Lo peor: actitud
¿Repetir? No
¿Recomendable? No
Valoración global de la experiencia: 4/10. Nula actitud, pocas ganas y ni fu ni fa en global.
Relato: Tarde lluviosa en Madrid, cielo gris con vistas a tormenta. Vuelvo a mirar el móvil y aparece una notificación de whatsapp en la pantalla. Lucia confirma mi cita con ella para dentro de un par de horas. Bien, me digo a mi mismo. Cerca de la hora acordada aparco donde buenamente puedo, ya que hay bastante ocupación de coches por la zona.
Aviso de que he llegado y me manda el piso y la letra, mientras me abre la puerta del portal. Subo las escaleras hasta el último piso, la pinta no es muy allá. Edificio antiguo de patios interiores, pintura desconchada, ropa tendida y olor a comida. La puerta se abre sola al llegar y paso. Detrás de la puerta hay una chica bajita, delgada y con una muy leve sonrisa. “Pasa, cari” me dice y yo obedezco.
Cruzó un pasillo con varias habitaciones, todas las puertas están cerradas, de madera maciza y con su propia llave y cerrojo. Da que pensar, un lumipiso a pleno uso.
Me lleva a su habitación, cama amplia a la que ponemos una sábana de algodón con más de un pequeño agujero recordando que tuvo tiempos mejores.
Mientras ella se quita la poca ropa que lleva (una especie de camisón semi transparente y un tanga negro) voy haciendo lo mismo. Antes de nada, me pide el dinero por adelantado, cosa que está en su derecho y se lo doy. Algo que nunca he entendido, ya que uno paga a ejecución de servicio en
prácticamente todo...
Me lleva al baño (muy reformado) y me enseña el bidé con un poco de jabón. Me seco con una pequeña toalla y vuelvo a la habitación, momento en el que ella va al baño a hacer lo propio.
Vuelve y se tumba en la cama...mal empezamos (un punto menos)
Intento caldear la cosa con besos en el cuello, entre los pechos, detrás de las orejas...voy acercándome a los labios y aparta la cara (otro punto menos).
Pasamos al oral por ambas partes. Primero yo, hasta que entre espasmos encoge las piernas aún con mi cabeza entre ellas. Cuando ella empieza lo hace al principio con más ganas de lo que me esperaba viendo su pasividad, entra algo más del capullo, ayudándose con la mano demasiado a menudo. Tras 5 o 10 minutos, saca un condón, me lo pone y de inmediato se saliva en la mano y se la pasa por el coño para que entre más suave. No lubrica y esta operación la hace en varias ocasiones. Primero ella arriba, no se mueve mal pero tampoco me motiva mucho. Me engancho a sus tetas y juego un poco con los pezones, de forma suave, a lo que enseguida me dice que no, que se le ponen duros y que le duelen. (Otro punto menos).
Prueba en cuclillas y de espaldas, algo mejoramos. Al intentar dilatar un poquito el agujero pequeño, me dice que no, que en esa posición no le gusta.
Tras varias posiciones pasamos a 4, aquí siempre gana. Doy duro, pero sin llegar a descargar, así que la saco y apunto al orificio oscuro. Enseguida ella me la saca, se escupe en el índice y el corazón y se los restriega por el ojete, 1, 2 y 3 veces, momento después coge mi polla y con un par de culetadas para atrás se la mete casi entera. No es una maravilla pero aprieta más que por delante, sigo sin parar el ritmo y bombeo hasta que termino. Tiene un buen culo, pero el ano tampoco es lo que esperaba, la botella de 2 litros de Coca Cola seguro que le baila por ahí...
Me quita el condón y se vuelve a tumbar en la cama, pasividad total sin ninguna conversación. Se le ocurre darme un masaje, cosa que no tiene mucha idea pero le pone ganas, se agradece, hasta que ves que empieza a pasear las manos por la espalda, como acariciando...como para dejar pasar el tiempo.
Ruedo en la cama y me pongo boca arriba. Cambia el masaje por una paja, de mala gana y tras decírselo, se pone a chupar. Viendo que así no voy a terminar, le pido una nueva goma y al levantarse a por ella se pone a mirar el móvil y a contestar un mensaje (dos puntos menos). Intentando que no se baje la ereccion escucho ruidos fuera y voces de un hombre en el piso. Vuelta a la saliva para que le entre, intento volver a entrar por la puerta trasera y me dice “solo una vez, ya no más”. Pues nada, vuelta a 4 y a seguir dando fuerte , evitando pensar en las pocas ganas que pone hasta que me voy. Me voy a la ducha mientras ella sigue con el móvil, a la vuelta se va ella. Me visto y me voy tras un beso en la mejilla y un Gracias por su parte.
Moraleja: No todos los agujeros son trinchera.
Y colorín colorado, otra lumi que me he apretado.
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gracias ganamos todos.