Mail rescatado
Revisando el mail he encontrado este, que envié a mi ¿amigo, amante, confidente, todo eso y más? y he vuelto a excitarme recordando, espero que os guste:
Subject: Baños calientes
Date: Mon, 18 Dec 2006 23:06:53 +0000
>Si mi gusto por el sexo y el morbo fuera una patología, tendría que
>haber otro Freud para analizarme. Y me encanta saber que,al menos
>contigo, podríamos hacer terapia de grupo ;). Te cuento:
>El viernes quedé con mi amiga S. en casa de sus
>padres, que están en el pueblo. Había dicho a su novio que tenía una
>cena de empresa y quedaron a partir de las 23:30 h. Desde las siete
>de la tarde empleamos el tiempo en caricias, besos, recorrernos,
>lamernos, mirarnos. Es suave, tiene cientos de caminos inexplorados
>que conducen a su placer. He descubierto que mis labios en sus
>muñecas hacen que sus pezones se pongan erectos y gima pidiendome
>que devore sus pechos. Con las piernas entrelazadas, nos recorremos
>con las manos mientras nos sonreimos o cerramos los ojos para
>sentirnos mejor. Está encantada de no tener que pasar por el momento
>penetración y embistes, que no le gustan nada, aunque sí que yo
>introduzca muy suave dos dedos en su vagina y no me mueva, solo me
>quede allí quietecita, haciendola sentirse llena igual que su boca
>con mi lengua. Pero llegó la hora novio, me dejó en el Zoco para
>subir hacia su casa. No nos apetecía separarnos. Le propuse picar al
>novio diciendole que si subía y nos íbamos a un local de
>intercambio. Aceptó, ni que fuera tonto. A mi él también me pone, es
>muy primitivo, basto, fuerte, lleno de tatuajes y dice todas las
>burradas que piensa según le vienen. En el coche fui detrás con él
>mentiéndonos mano.Llegamos al local y lo que tardamos en pedir la
>copa y desnudarnos, nos metimos en el jacuzzi junto con otras tres
>parejas. Yo me arrimé a una, S es mucho más timida y el novio
>no se separaba de ella por si se la robaban. Me dejé tocar un poco
>por él, mis manos también se perdían por los cuerpos de ellos, pero,
>poco a poco, me centré más en ella y se la acerqué al novio de S.
>Ya teníamos a uno entretenido. Dejé hacer conmigo al hombre de la
>otra pareja, todo menos penetración, y yo me dediqué a Su, dando al
>otro algún incentivo de vez en cuando. El agua te da esa sensación
>de ingravidez y de estar como jugando, todo cuesta menos. Luego
>pasamos a las camas con su novio. Se la chupamos las dos mientras
>juntábamos nuestras lenguas, que era lo que importaba. Nos
>sonreíamos con complicidad. Había hombres alrededor mirando mientras
>se masturbaban. Me puse de rodillas y su xico me folló como un loco
>desde atrás mientras mi boca se perdía en el sexo húmedo de mi rubia
>que me regaló su jugoso placer.Mientras él fue a quitarse el
>preservativo, ella provocó mi orgasmo también con su boca y nos
>quedamos abrazadas. Cuando él llegó se puso entre nosotras y nos
>tocó hasta que nos corrimos de nuevo. Es bueno con las manos, la
>verdad. Les llevé a casa, porque era la única que no había bebido ni
>fumado nada que no fuera tabaco. Dormimos juntos, Su en medio y por
>la mañana tempranito, me prepararon café y me trajeron a casa.
>
>El sábado fui con una amiga (amiga y punto, hetero, sin
>posibilidades) a los baños turcos de Atocha. Un chico con un bañador
>minúsculo y ceñido no hacía más que coincidir con nosotras en
>cada bañera a la que íbamos. Una de las veces, estando en el borde
>de la bañera de agua fria, pasó lento y me miró los pezones que
>estaban acusando la baja temperatura. Yo me puse más erguida,dejando
>que mirara y le desafié recorriendole con los ojos. Se metió en la
>sala de baño turco invitando con la mirada justo antes de entrar. Mi
>amiga y yo nos miramos, sonreimos y me dijo: "Hasta ahora, te espero
>en la de templada". Dentro había dos parejas y tres amigas, y, al
>llegar al fondo adiviné su silueta. Hasta que no estabas muy cerca
>no se veía nada con el vapor denso.Había esquinas a las que no
>llegaba la luz de la pila central. Me senté cerca. Bajé las cintas
>del bañador de mis hombros y suspiré hondo. Él acercó la mano hasta
>casi rozar la mía. Puse la mía sobre la suya y empecé a jugar con
>sus dedos. El sudor nos recorría el cuerpo. El calor me quemaba la
>garganta, pero no podía dejar de dar bocanadas ansiosas, me costaba
>respirar. Subió la mano por mi espalda, desde la cintura al cuello,
>el resto del cuerpo a penas se rozaba. Justo en ese momento, dijeron
>mi número para el masaje. Al bajar ya no volvió a intentar coincidir
>y no entró en la sala de descanso cuando vió que estábamos allí
>tomando té. Mejor, el masaje me había dejado demasiado relajada.
>
>Te deseo. Quiero tu boca, para empezar....
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