un desayuno cada mañana
Un desayuno de cine, un desayuno de sueño, un desayuno deseado, ¿acaso es tan difícil tenerlo?, solo deséalo, cierra los ojos y saborea poco a poco esos labios queridos y no tengas miedo al tiempo que corre, que casi no se nota, que no huya, seguirás desayunando una y otra vez hasta que ya no tengas hambre, hasta perder el sabor de su saliva, el olor de su piel y será cuando te darás cuenta de que ya has terminado de desayunar pero habrá otro mañana y otro desayuno volverás a tomar
|