Cita:
Iniciado por lara_madrileña
Mañana
te esperaré en el hotel de siempre,
tendida sobre la cama,
sin llevar nada más
que esa lencería que te gusta,
con mis juguetes en la mesilla,
una sonrisa en los labios,
el deseo en todo el cuerpo,
una caricia vibrando en las manos.
¿Y tú, qué traerás?
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Llevaré el deseo febril de un amante ansioso
la calma inquietante de un jugador de ventaja
las ideas enfermizas de un sátiro malicioso
y todas las sensaciones que quepan en tu caja.
Estremecimiento y miedo tras el antifaz
con cuerdas de seda para quebrar
súplicas y saliva de lobo lenguaraz,
y cuando el juego amenace con llegar
el deseo no será un sutil temor fugaz.
Y besos.
Holmes