Lo mejor de ese sitio es lo relatívamente discreto que es.
Las instalaciones bastante pasables. Válidas y cómodas sin entrar en lujos.
Las chicas cambian contínuamente, aunque al final perduran casi las mismas.
Y hay de todo.
La tal Lola, brasileña, es con la que he estado más veces.
Un físico aceptable, buena implicación, sin prisas, atenta.
Sobre unos treinta años largos, y con esas fotos retocadas que se muestran en su poco actualizada web.
Lo peor de tal DELUXE es que apenas traen chicas jóvenes, de 20 o así. Siempre son cuarentonas. Pero bueno, eso no implica que te den mal servicio.
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