Nombre de guerra: Ainhoa
Nacionalidad: Española
Forma de Contacto: 658852145, Whatsapp. Está en Loquosex disponible:
https://www.loquosex.com/novedad-lat...58852145.html/
Fecha aproximada: Primeros días de invierno
Lugar: Alcázar de San Juan, cerquita del centro
Instalaciones: Piso pequeño, a oscuras, desordenadísimo (me djo que tuvo fiesta el día anterior)
Higiene: Bien, aunque noté un poco de olor mientras follábamos
Precio: 50 euros media hora
Edad: Me dijo que 47
Cara: Por decirlo de manera suave, Dios no le dio este atributo
Pelo: Corto, negro
Cuerpo: Bajita, normal, pechugona.
Pecho: Grande, no pude catarlo
Culo: Aceptable
Piercings y tattos: Ninguno que yo viera
Defectos corporales: Un poco de barriguita, pero bueno
Actitud: Simpática, es evidente que quiere agradar, no es mala ni mucho menos
Conversación: Comentando cómo le va, viajes, no está mal
Besos: No
Fuma: Me dijo que sí, pero no lo noté
Francés: Al natural, bien
Forniqueo: Estándar
Griego: No pregunté
Lo mejor: La mujer es simpática, a todas luces quiere agradar, pero no le sale
Lo peor: Pues todo, la verdad jajajaja
¿Repetir? No
¿Recomendable? No
Valoración global de la experiencia: 2/10
Relato:
Escribo por Whatsapp motivado por los buenos comentarios que tiene en el foro, la mujer tarda la tira en contestarme, como diez minutos entre mensajes pero bueno, yo voy con la idea de que me voy a encontrar a una madurita que merecerá la pena. Concretamos media hora y me presento en el sitio, discreto y sin llamar mucho la atención. Me recibe ya desnuda y el piso es un desastre, ropa tirada por el suelo, persianas bajadas, cama sin sábanas (ella se disculpa diciendo que había tenido fiesta el día de antes). Estamos totalmente a oscuras y yo le digo que si puede encender la luz (no veo nada y me voy a romper la crisma cambiándome a oscuras), ella la enciende y la apaga para que la vea, la verdad es que las fotos están retocadas con ahínco. Pasamos al tema y la chupa bien, las cosas como son, pero no hay ni besos, ni deja que le coma las tetas, nada de nada.
Después de una mamada que se eterniza lo suyo estamos follando y yo noto un olorcillo, como de olorcillo a látex que no sé bien de dónde viene. Intentamos distintas posiciones, pero entre que ha habido cero preliminares y que el ambiente es penoso (cuarto desordenado, no veo nada) no hay manera de que se me ponga dura. Hablamos un poquito, ella se ve que quiere agradar y me preocupa de que no me corra pero vistas las circunstancias no hay nada que hacer. Dice que está acatarrada, y que la noche de antes se metió una rayita lo cual bueno, genera un poco de desconfianza las cosas como son. En fin, que nos despedimos con dos besos tras otro intento fallido y me desea que me vaya bien y yo a ella igual. Desastre total, ha cambiado muchísimo desde las últimas experiencias tan positivas que pusisteis por aquí.