Totalmente repugnante! Las tarifas: 70/120€. Yo fui para media hora (70€). Nada más entrar te dice de malos modos que te limpies bien en el felpudo. El piso cutre a más no poder (vamos que cuando me vestí salió una cuqui, con lo que la ropa para lavar, obviamente). Hay que acceder con planos a su piso, pues es un poco laberinto desde que entras en su portal hasta que llamas a su puerta. Está en el distrito de Carabanchel, pero lindando con el de Latina.
Se limita a pajearte. La pajeo para ponérsela dura, pero eso es misión imposible; no se levanta. Se queja de cómo la pajeo. Me la come, con goma, y cuando le digo que se ponga a cuatro, que se la voy a clavar, me dice que ni hablar, que no es pasiva.
Dinero tirado a la basura. Encima no tiene nada que ver con la de las fotos. Es mucho más negra y está mucho más gorda, pero ella, no su polla, que es mucho más pequeña.
|