NOMBRE: Grabiela Sargenteli / Sargentelly
PRECIO:50€ media hora / 100€ una hora
MEDIDAS APROXIMADAS: Muy alta, más de 1,76 que mido yo, buen cuerpo delgado y fibroso, dotación de 25 cm duros y potentes (como en las fotos, sin trampa)
WEB: sólo mira en el hilo, hay enlaces y fotos de sobra.
FECHA EXPERIENCIA: julio 2010
TELEFONO: 616501540
DIRECCION:C/ Bravo Murilllo cerca de Metro Tetuan
DATOS DESTACABLES: se implica mucho, muy activa. Polla bien dura aunque algo torcida. Pechos pequeños. Aunque hay quien habla de morreos en toda regla, sólo nos dimos unos piquitos, tiempo al tiempo digo yo.
VALORACION FISICO (DE 1 A 5): 4
VALORACION EXPERIENCIA (1 A 5): 5
Bueno, al tema, tengo la tarde libre y me decido, por segunda vez a llamar a esta diosa (la primera fue el día que volvió de Portugal hace poco y la pillé en el aeropuerto, mala suerte y otra vez será)
Le llamo y quedamos en media hora en Bravo Murilllo cerca del Metro Tetuán y que vuelva a llamar. Allí me dice el número de la calle a donde ir y que le vuelva a llamar para abrirme la puerta y decirme piso y puerta.
Pasados estos prolegomenos, llego a la puerta en cuestión y paso a su piso, donde recibe ella sola, cosa de agradecer. En penumbra, me recibe tal y como se la ve en las fotos, un tanga minusculo que no acierto a comprender cómo esconde semejante herramienta y un top ajustado que esconde sus pequeños, pero duros pechos.
Acto seguido me hace pasar a la habitación donde me pregunta qué quiero. Mi intención era estar una hora, pero ella me dice que empecemos por media hora, por si me corro y para no dejarme a medias, y si la cosa va bien, pues llegamos a la hora. Un asombroso acto de honestidad que no hace más que ratificar la profesionalidad y honradez de esta transexual, modelo de lo que son las buenas
prácticas.
En el dormitorio, mientras estamos hablando, abre un cajón y me da una toalla para que me asee, indicándomelo con un comentario muy educado y casual, cosa que agradezco, ya que con el tiempo que está haciendo en Madrid sentía que necesitaba por venir de trabajar.
Acabado mi aseo personal, pasó ella a asearse un poco, aunque creo que no lo necesitaba y pasamos a mayores.
Los dos de rodillas uno enfrente del otro, empezamos a charlar un poco. Ella tomó mi mano y la llevó a su entrepierna, donde empecé a tocar su "cosita" y a ver como iba poniéndose en pie de guerra, alcanzando unas proporciones más que considerables.
Llegados este punto, con semejante herramienta en mis manos, no pude más que empezar a mamarsela ante su suave sugerencia, intentando hacerla una garganta muuuuuy profunda, por su tamaño, según mi experiencia. Intentando suplir mi falta de experiencia en estas lides, más últimamente por la crisis. Me atraganté un par de veces, pero llegué a tocar su pubis con mis labios. Me encantó saber que tenía ese pedazo de carne hasta lo más profundo de mi garganta. Seguimos así un buen rato hasta que me preguntó si quería tenerla dentro. Por supuesto dije que sí, soy pasivo y me encanta que me follen bien duro.
Me hizo ponerme a cuatro y me la empezó a meter. Como llevo bastante tiempo fuera de circulación, empecé a sentir algo de dolor. Se lo dije y paró inmediatamente, pasando a decirme que me relajara y que yo, poco a poco, me fuera empalando en su mástil. La verdad es que, cuando quise darme cuenta, la tenía toda dentro, hasta la base, me encontraba en la gloria después de tanto tiempo de no sentirme lleno.
Ahora era su turno e hizo de mi lo que quiso. Pasamos por no sé cuentas posturas, me la metió deprisa, sintiendo su potencia, me la metió despacio, deseando sentirla toda dentro. Me hizo llegar a un punto en el que era yo el que se empalaba en su mástil, sintiéndola toda dentro y no parando hasta saciar mi hambre de rabo.
Mientras, ella disfrutaba de la cabalgada, se le notaba por sus jadeos y sus comentarios en mi oreja, mientras apretaba sus duras tetas en mi espalda, que pena no habérselas besado, habérselas comido para devolverle todo el placer que me estaba dando.
Noté que su respiración se aceleraba, empezaba a acariciarme y a pajearme mientras me follaba cada vez más rápido hasta que nos corrimos los dos, ella en mi culo(con condón).
Me ha dejado como un guiñapo, feliz de haberle entregado mi culo y deseando volver a verla, disfrutar de ese algo que tiene y que te hace ser su putita.
La verdad, es de las mejores experiencias que he tenido en Madrid y espero repetirla en cuanto pueda.
Además, estuvimos una hora dale que te pego sin parar. Sin prisas, sin malos rollos. Disfrutando del momento sin ningún complejo. En resumen, de los mejores polvos que me han echado en mi vida.
Por cierto foreros, al despedirnos me dijo que iba a estar este verano a caballo entre Lisboa y Madrid. Quince días allí, quince días aquí, así que estad atentos porque no va a estar disponible de continuo.
Saludos a todos, perdonad si me he extendido demasiado y espero que mi experiencia os pueda ser de utilidad.