Paulina, un oasis en el desierto.
Nombre de guerra de la chica: Paulina
Nacionalidad: Colombiana
Forma de Contacto: Whatsapp
Web profesional: destacamos.net
Fecha aproximada: Tercera semana, julio de 2025
Lugar: A Coruña, zona de Cuatro Caminos
Instalaciones: Piso en edificio bastante nuevo. Bien.
Higiene: Increíble de pies a cabeza.
Precio: 60 € 30 min / 120 € 60 min
Edad: Diría que cercana a la treintena
Cara: La que se ve en las fotos, que son reales.
Pelo: Largo, liso y cobrizo.
Cuerpo: Es una mujer contundente, voluminosa porque es alta, y tiene peligrosas curvas latinas, sin que con ello quiera decir que está gorda, porque no lo está; al contrario, está muy buena.
Pecho: Bonito, operado, grande y blando, pero muy firme en su forma y sitio. Muy agradable de interactuar con él.
Culo: Latino, exhuberante, para poner una sombrilla y quedarse a dormir en él.
Piercings y tattos: Puede que algún pequeño tatuaje que no recuerdo porque estaba a otra cosa, y mi recuerdo de ella es de otros detalles.
Defectos corporales: sus pechos son operados, y el carnicero que la operó podía haberle dejado unas cicatrices más discretas; por poner algún defecto, que no es de ella, sin que por ello desmerezca ni un ápice.
Actitud: Maravillosa, te hace sentir a gusto, con ella no hubo tensión.
Conversación: No hubo mucha, pero no por nada en especial, estábamos entretenidos en lo que estábamos, y yo no había ido a dar un discurso.
Besos: Si, muchos y muy sabrosos, tiene una boca con unos labios que es un verdadero placer besarla.
Fuma: Por su higiene, no me pareció que fume.
Francés: En mi caso, SIN, nivel cátedra universitaria.
Forniqueo: De todos los colores, y en todas las posturas que le pedí.
Griego: No en mi caso, pero es posible con suplemento de 60 €
Lo mejor: Es difícil decir que fue lo mejor en ella, porque todo fue increíble, su actitud, su simpatía, su aceptación de mis peticiones (nada fuera de lo normal), pero sobre todo me dejó huella su increíble higiene porque fue un gustazo besuquear toda parte de su cuerpo y sentir que estaba perfectamente limpia.
Lo peor: Aunque era verano, las noches de A Coruña son frescas, y yo tal vez iba demasiado fresco de ropa para aquella noche, así que los ocho minutos que me tuvo esperando en el portal, aparte de incómodo por la espera, hacía que sintiera frio; eso y la cama, que aparte de hacer algo de ruido, era un tanto baja de más y resultaba algo incómoda.
¿Repetir? Sin la menor duda en cuanto tenga ocasión, pero se hace de rogar para volver por estos lares.
¿Recomendable? Absolutamente
Valoración global de la experiencia: Para mí, de 10.
Relato:
Le hablo por whatsapp. Es ya de noche (tarde ya) y le digo que si me atiende, voy desde fuera de A Coruña, y que tardo sobre una hora, y me dice que ok. Me atiende y responde rápido por whatsapp.
Cuando llego, le digo que estoy por la zona, y en el portal me hace esperar más tiempo del que me gustaría, lo bueno es que en los ocho minutos que estuve allí, nadie pasó por el portal (pasaba de medianoche).
Cuando subo, al abrirme la puerta compruebo que es la chica de las fotos, y me llevo la primera alegría porque al natural es si cabe aún más guapa que en las fotos.
Me lleva a la habitación, acordamos tiempo y coste de la partida, y en mi caso iba en perfecto estado de higiene, que ella debió notar en el saludo, y no me exigió ni ofreció ducha.
Empezamos a quitarnos la ropa, y como venía de la calle medio tieso por el frío, la advierto que la voy a tocar con las manos frías, y su actitud fue de lo más cálida, sin la más mínima queja; le quito el sujetador y empiezo a jugar con sus pechos, que son una delicia, grandes y blandos pero firmes y en su sitio, y ella me deja relajarme en ellos sin la menor queja.
Ya como Adán y Eva en el paraíso, me pide que me ponga de pie en un lateral de la cama, ella se va por el otro y a cuatro patas en la cama viene a mi encuentro y recoge con la boca el juguete que le estoy ofreciendo, y se pone a saborearlo haciendome un francés inolvidable; durante todo el tiempo que le dedicó al francés, no uso otra cosa que no fuera la boca, llegando a hacer alguna garganta profunda.
Cuando el termostato ya indicaba exceso de temperatura, para dar un relajo, le pido que se tumbe en la cama boca arriba y me dispongo a hacerle una atenta revisión ginecológica superficial con la única herramienta que se me ocurre que es la lengua.
Las vistas del objeto de estudio son maravillosas, totalmente liso y depilado, de color rosáceo clarito que es una delicia; como también es una delicia chuperretearlo porque estaba tan limpio y olía tan bien, que como se suele decir, allí se podía hasta comer.
Cuando decido terminar de chuperretear (iba a decir cuando me canso, pero no me hubiese cansado nunca), le pido que vuelva a donde estaba antes, y me vuelve a hacer un segundo francés tan bueno como el anterior.
La tumbo de nuevo boca arriba y nos ponemos en misionero, luego de lado, y en modo vista a las casas colgadas... y ella con toda amabilidad accede a mis peticiones.
Aunque a uno le gustaría ser un portento y estar dandole a la zambomba el máximo tiempo posible, es consciente de sus limitaciones (y de la excitación que produce ese bellezón), y en modo perrito se rinde y le entrega a la chica lo que había ido a llevarle.
Creo que difícilmente podré volver a hacer (ojalá me equivoque) un elogio de una chica como el que estoy haciendo de Paulina; puede generar suspicacias, y lo entendería, pero esta fue mi experiencia con ella, y ha sido real.
Ojalá podáis decir lo mismo.
Como dice un anuncio de radio "dúchate, que sale barato", y si es cuando vas a ver a una chica, te lo agradecerá.
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