Nombre de guerra: Cattleya
Nacionalidad: Colombiana
Forma de Contacto: WhatsApp
Hilo profesionales: No
Web profesional: No
Fecha aproximada: Hará un mes aprox.
Lugar: Salamanca
Instalaciones: Aceptables
Higiene: Correcta
Precio: Tarifa francés express
Edad: diría menos de 30
Cara: Muy guapa y el aparato de dientes le da mucho morbo
Pelo: Largo, negro, precioso
Cuerpo: Más que aceptable, sin ser fitness está cuidada
Pecho: no es grande, tampoco pequeño, correcto.
Culo: de lo mejor, tamaño y forma, para mí aunque me suelen gustar más grandes me pareció perfecto.
Piercings y tattos: algún tatuaje pequeño.
Defectos corporales: No que yo viera.
Actitud: correcta intenta agradar.
Conversación: fue breve pero te hace sentir cómodo, no quiere despacharte rápido.
Besos: sí muy buenos
Fuma: lo desconozco, diría que no
Francés: hasta el final, muy bueno, fui expresamente por esto.
Forniqueo: en esta ocasión no hubo, para la
próxima
Griego: me comentó que hacía con extra, lo tengo pendiente.
Lo mejor: su actitud y su cara angelical y morbosa.
Lo peor: a lo mejor diría la zona, algo concurrida
¿Repetir? Me gusta variar pero no lo descarto
¿Recomendable? Si
Valoración global de la experiencia:. 8
Relato:
Había visto su anuncio en destacamos y me llamó la atención sus fotos con la cara visible, ese cuerpo delgado pero sobre todo su carita de buena con los brackets.
Me apetecía ir a verla por un francés así que le hablé al WhatsApp y acordamos la hora.
Al llegar allí no me gustó que era un sitio algo concurrido, con un bar con terraza abajo pero fui para allá, al subir la encontré detrás de la puerta solamente con un camisón entreabierto de los que quitan el hipo, me acompañó dentro y después de una charla rápida se me lanzó a darme un morreo que ni una adolescente, me encanto.
Al poco me ayudó a quitarme la ropa, asearme y al lío.
Comenzó con un francés lento que poco a poco iba intensificando, mientras lo hacía veía como ella se ponía cachonda, al rato cogió lubricante, se lo puso en s
us partes y me pidió que la tocara, así lo hice, tocándole también el ano pues me reconoció que eso le encanta.
Después de un rato de comida alternando pene y huevos, no me atreví a pedirle beso negro pero luego me confesó que también le gusta, le pedí que me quería correr ya, ella lo aceptó, intensificó el ritmo y cogió todo con su boquita. Ufff hacía mucho que no me la comían así, para terminar nos limpiamos, charlita y me fui.
Puede ser que en otra ocasión me pase a conocerla mejor y más diciéndome que es una amante del anal como yo.