Saludos a todos. Es mi primer mensaje, así que os pido que seáis clementes en vuestras críticas y que me ayudéis a corregir lo que esté mal.
Nombre de guerra: Eva
Nacionalidad: Venezolana, según los anuncios; colombiana, según me dijo ella.
Forma de Contacto: whatsapp al 604153854
Anuncios donde la he encontrado: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ] [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
Fecha aproximada: Esta misma semana.
Lugar: En Salamanca, entre Rector Esperabé y el puente Sánchez Fabrés
Instalaciones: Uno de los edificios de la zona con múltiples apartamentos, estudios y pisos pequeños.
Precio: 60 euros/media hora
Edad: En los anuncios pone 28. Calculo fatal pero no creo que se vaya mucho más allá de esos años.
Cara: Guapa, agradable (aunque para gustos colores)
Cuerpo: Sin ser el pibón que pone en las fotos del anuncio (inserto una foto que he generado con Canva y que se acerca más a lo que es en realidad), es un cuerpo muy apetecible, alta, con formas cuidadas sin ser de teen.
Pecho:no muy grande pero me gustó (la buena teta que en la mano quepa)
Culo: ni el mollete pequeño ni el pandero, me habría quedado la noche amasándolo.
Piercings y tattos: algunos pero ninguno que cante en exceso
Defectos corporales: quizá el pecho un poco más firme y un poco más de abdominales en el gym, para quienes gusten de ver una tableta de chocolate en el vientre,
Actitud: Muy buena. Dispuesta a agradar, pero aquí hay que tener en cuenta que yo voy a esto de tranqui; unos achuchones, unos masajes, unos besines y, si las manos son hábiles o el clavel venía con presión, pues igual ni necesito meterla en adobo para quedarme a gusto. En este sentido, a alguno le puede molestar que los morreos se queden en unos picos, en lugar de tañer las amígdalas, o que ella reclame no llegar hasta el útero en el lance de acariciar los labios vaginales. Pero, aunque fue esto lo que me dijo, me pidió cuidado con el dedo cuando le pregunté si tenía crema lubricante, lo cierto es que no le molestó que le midiera el clítoris de arriba a abajo y precisamente fue el sentir cómo se endurecía lo que terminó de abrir la espita de mi cimbrel.
Y, por otro lado, tengo que decir que su actitud fue muy sincera: al inicio le había preguntado que si la media hora podría ampliarse a una si la cosa fluía y, en lugar de coger los billetes y luego buscar trucos de reloj como hacen tantas otras, ella me hizo notar que estábamos a tres cuartos de hora de la medianoche y que a la hora bruja bajaba la persiana.
Conversación: como he dicho, terminé rápido, así que tuvimos tiempo para charlar de lo divino y de lo humano.
Lo mejor: el clima de confianza que se generó, como si fuera una follamiga de toda la vida.
Lo peor: .Quizá la sospecha de que a alguien más cañero que yo le ponga mucho freno
¿Repetir? No digo que no
¿Recomendable? Para mí sí
Valoración global de la experiencia: de 7,5 para arriba
Los siguientes 4 Usuarios dan las gracias a El Follocero por este Post: