En primer lugar quiero agradecer a smartman73 la información que me adelantó sobre esta masajista española.
Finalmente fui a probar y ahora puedo comentaros un poco la experiencia, pero, sobre todo, y lo más importante, el doble juego que se trae con sus anuncios.
En su día me fijé en dos anuncios de masajes eróticos que ya subí a este foro:
MIL ANUNCIOS.COM - Masajes
MIL ANUNCIOS.COM - Masajes de verdad
Son dos anuncios diferentes, por cuanto proponen 'finales' algo distintos (en el primero no hay opción a elegir, en el segundo 'el final lo eliges tú').
Yo escribí a los dos, sin saber que se trataba de la misma persona, lo cual pude averiguar al recibir la respuesta y ver que el nombre de usuario era el mismo. Además, los anuncios aparecían siempre uno detrás del otro, al mismo tiempo (es decir, que los sube la misma persona).
Con esta información llamé al primero de ellos (donde el final no lo eliges tú). El lugar está muy cerca del Corte Inglés. La chica, española, 30 años, normalita de cuerpo, tirando a gruesa, y de cara normal. Es muy callada, si tú no das y no quieres conversación, como es mi caso, no la habrá. El masaje es bueno pero no demasiado 'inspirador'. La terminación consiste en un manual bastante bueno, además, a mí me ponía bastante mirarle la cara mientras me lo hacía, era algo muy morboso para mí (es como una chica que te puedas encontrar en cualquier sitio, y que te hace una buena paja...).
Posteriormente, y para comparar (llevado por mi afán de investigación


), respondí al segundo de los anuncios, y allí fue donde descubrí que el nombre de usuario del anuncio era el mismo. La chica me decía en su respuesta que ofrecía tres tipos de servicio: terminación manual; terminación manual y ella en top-less; y terminación en francés con preservativo y ella en top-less. Yo me agarré a esta tercera opción (por 70 €), al preguntarle la dirección me quedo un poco de aquella manera cuando me indica el mismo sitio en el que ya estuve.
Yo creí que se trataría del mismo sitio, el mismo nombre de usuario para el anuncio, pero chicas distintas quizá... Cuando me planté allí ella me reconoció al instante (había estado allí diez días antes), le expliqué que le había escrito y lo que quería. Le dije que si hubiera conocido desde el principio los diversos tipos de servicios que ofrecía, yo hubiera elegido siempre el masaje en top-less y la terminación con francés. Aquí comienza ahora la película alucinante: me dijo que ese anuncio no era de ella, que era de alguien que estaba haciéndose pasar por ella para fastidiarla. Que lo sentía, etc. etc.
En fin, yo le dije que no pasaba nada, que el que lo sentía era yo. Así que me largué y listo. Pero como no me cuadraba nada su historia le volví a escribir al segundo anuncio desde otra dirección de correo que tengo, recibí la misma información que ya os dije. Esta vez, le comenté que yo prefería quedar por teléfono, y no directamente por mail sin hablar antes con la chica. Así que me dio el número que ya tenía yo. Llamé desde mi teléfono de empresa y, en efecto, ahí estaba la voz de la chica, y en ningún momento me dijo que el anuncio no era suyo, etc. etc.
No sé qué pensar de todo esto. Lo primero que se te viene a la cabeza es que no le gusté nada y no le apetecía el servicio más completito. Pero luego pensé, que quizá se está haciendo una especie de doble cartera de clientes. Unos, a los que sólo les ofrece la terminación manual sin top-less (y nada más), y otros, más recientes, a los que sí les ofrece lo demás. De esta forma, digamos, que a los clientes que ya tiene asegurados desde hace tiempo o aquellos que, como yo, llamaron desde el primer anuncio, les ofrece un servicio más light, que le compromete mucho menos a ella; mientras que el segundo tipo de servicio y anuncio lo reserva para ganarse nueva clientela.
Vamos, tipo banco o compañía de telefonía móvil: con programas de fidelización y nuevas e interesantes ofertas para nuevos clientes...
Quizá yo esté equivocado en mi interpretación de todo esto, pero logré que un colega se dirigiera a ella sólo por el segundo anuncio y.... en efecto, le dio el servicio de terminación top-less con francés con preservativo incluido.
Que cada uno saque su propia conclusión. Yo, desde luego, no vuelvo ni atado, porque me sentí bastante timado.