Hace poco estuve con ella y reconozco que fui con miedo porque cada vez me cuesta más arriesgarme con alguien nuevo y más cuando no hay una experiencia aportada.
Vamos al grano. Contacto con ella por teléfono. Se le nota amable y dulce y concertamos cita. Recibe enfrente del Corte Inglés. No tiene pérdida. Me recibe con un vestido blanco bien ceñidito y corto. Se le veía hasta el número de chasis. Sigue amable y dulce. Muy cariñosa y simpática.
La cosa no va mal y ya me doy cuenta de que la experiencia no va a ser mala. Me desnudo, se desnuda, me acaricia, intercambiamos besos y demás. Nos tumbamos juntos. Mi soldadito aún no se ha levantado, pero en cuanto ella se pone manos a la obra y acerca su boca se pone firme y listo para pasar revista. Su implicación me gusta porque al ver mi erección ella muestra entusiasmo y me dice "es mucho más rico cuando se ponen duritas" (me encanta el rollo latino y como se excitan con cada detalle).
Buen francés, se siente bien su boca. Se me pone encima y se mueve muy sensual, a buen ritmo. A cuatro patas fue lo mejor. Comienzo a embestir y al poco rato me inclino y le beso el cuello, ella gira la cabeza y me ofrece su lengua. Filetazo al canto. Yo ya no puedo estar más excitado. Cambiamos. Me pongo encima y poco más aguanto. Descargo como un bendito.
Un poquito de charla en lo que me visto y me largo contento.
40 € bien invertidos. Lo malo es que no estuve la media hora acordada, pero eso ya fue mi culpa. Iba tan caliente que eché el polvo en modo express y no me di cuenta de que sobró algo de tiempo. Igualmente el balance es genial. Un polvazo. La chica guapa y atenta. Dan ganas de repetir.
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