Ahora está en Santander.
Experiencia nefasta, estuve a punto de marcharme nada más entrar, pero por el trato y lo caliente que iba me quedé. Gran error.
Una vez que ha cobrado se pasó la amabilidad. Te enfunda en cuanto puede y a pesar de decir por teléfono que hace francés natural, te dice ya en el lío que solo si pagas una hora.
A todo le pone quejas y llega a resultar borde.
|