Mi hija: Papá, tengo que confesarte que hace tiempo que no voy a la Facultad.
Yo: Ah, no. ¿Y qué haces?
Mi hija: Pues me he hecho puta.
Yo: No me extraña hija mía, de tal palo tal astilla.
Mi hija: Pero ¿qué me dices?, papá. ¿Mamá también era puta?
Yo: No.


PD: supongo que también vale bromear...