Una vez conseguí follarme a una prostituta gratis.
A ella se le fue la olla con la conversación, ni los pidió antes ni después del acto, viendo que dejé los 50 € en la mesita de noche, como ella no los veía ni se lo tomo en serio de tantas veces que veía el billete allí cada vez que abría el cajón, pues al final lo recogí cuando me iba.
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