Cliente: ¿Están frescas las pescadillas?
Pescadero: Casi están vivitas y coleando...
¡¡MENTIRA!! (o no, vaya usted a saber)
Padre: Mira, Paco, ésta es mi hija.
Paco: Uy, ¡qué niña más guapa!
¡¡MENTIRA!! (o no, vaya usted a saber)
Cliente: ¿Te has corrido?
Puta: Sí, mi amor, qué bien follas.
¡¡MENTIRA!! (o no, vaya usted a saber)
Lo que importa: para qué coño preguntas semejante gilipollez, para qué preguntas si tiene novio, para qué preguntas si le gusta tal o cual... ¿qué coño buscas? ¿Qué pretendes de una puta?
Es que ni siquiera hay que preguntar ¿te gusta que te coma el coño? No, amigo, la pregunta sería ¿puedo hacerte un cunnilingus? ¿Haces griego? ¿Francés hasta el final? Estás contrando un servicio, ni más ni menos. El que va de putas a buscar novia, a establecer vínculos afectivos, a... pretende que le ofrezcan otras cosas. Menuda mentira en sí misma. ¿Vas de putas, al psiquiatra, a ligar...?
No pidamos peras al olmo.
Por cierto, ¿los clientes dicen a sus parejas la verdad? Cariño, hoy llego tarde, que me voy de putas