Pues sí, me cuesta entrar en situación.
Dicen que no es malo el sastre que reconoce el paño. De ahí la tendencia que tengo a repetir si la cosa ha ido bien. Cuando vuelves ya es más fácil. Por el mismo motivo suelo estar una hora.
La verdad es que la mayoría de las chicas me han tratado bien (aunque hay excepciones, claro). Sobre todo han tenido paciencia, porque tiendo a ser un poco charlatán y cuando ya me conocen; sabiendo mi gusto por saborear su entrepierna, más de una mientras me daba palique me ha dicho que me fuera tumbando en la cama, para al instante colocar su sexo en toda mi cara y a partir de ahí, adiós hielo y todo rodado.
En otra ocasión una chica, cuando ya habíamos casi terminado me dijo que tenía pinta ser más bien culto y saber bastante, pero que de chicas no tenía ni puñetera idea. Tenía toda la razón, no en lo primero sino en lo segundo. Efectivamente me cuesta, pero como soy aplicado y pongo mucho interés voy aprendiendo poco a poco.
|