Con las profesionales autóctonas, llevaré una 70% de experiencias regulares o malas, un 30% de pasables o buenas. No he tenido ninguna excepcional.
Para mi sí tienen muchos de los defectos de las civiles, hay demasiada perdona-vidas, muchas de ellas están sobrevaloradas tanto físicamente como por los servicios que ofrecen. En primer lugar por ellas mismas, y segundo lugar por la cohorte de admiradores.
Al leer muchas experiencias en concreto con españolas, me recuerdan a las situaciones serviles de muchos hombres cuando ligan con civiles, en la vida corriente.
Esto no favorece nada al mundillo de las profesionales, porque si se emplean los mismos comportamientos de pagafantas, pleitesía hacia las profesionales, ya hemos visto lo que ocurre con la civiles.
Y para plasmar con un ejemplo lo que quiero decir:
me he encontrado más de una vez a alguna profesional, que un cliente previo a mi, le había regalado un ramo de rosas el día (antes o después) de los enamorados, el de su cumpleaños y por motivos pelegrinos.
Otra cosa, que no quería dejar de mencionar, es lo mandonas en general que suele ser el producto patrio. No tiene ese grado de sumisión e intento de complacer al cliente, ellas tienen un servicio y de ahí no te salgas. Tanta igualdad y femi-nacismo ha hecho que parezca que son ellas las que están pagando por el servicio.
Última edición por Canicas; 02-12-2014 a las 20:43
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