Mis recuerdos de aquellos años eran de que cada vez que me queríar de putas, meterme a tomar un café en una cafetería y sentarme en una mesa aislada del comedor y coger el periodico del bar y apuntar super-rápido los telefonos de los anuncios relax que había al final del peridico, como es normal llamar desde cabinas y quedar en pisos que normalmente casi todos estaban por ciertos barrios, tambien os digo que yo nunca tuve ninguna móvida gorda ya que si veía ciertas cosas raras ni entraba al piso
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