Las cosas claras
En mi humilde opinión, creo que degradante es rebajarte a las exigencias de la otra persona de tal forma que acabes convirtiéndote en un títere en sus manos, siendo esa persona hombre, mujer, pareja de hecho o esporádica.
Por supuesto, de ninguna manera una persona debe obligarse a mantener relaciones sexuales ni de ningún tipo con otra si realmente no lo desea. De lo contrario, pase lo que pase, incluso habiendo dinero de por medio, esto se convierte en algo tóxico y dañino para ambos. Considero que la voluntad del individuo en este sentido es sagrada, si es que hay algo sagrado en esta vida.
En esta sociedad, la hipocresía campa a sus anchas. Vivimos en un mundo donde se le da más valor a las apariencias que a los hechos. El hecho de pagar por sexo no es denigrante en absoluto, es un contrato, sin más, que puede no producirse en caso de que una de las dos partes no acepte, punto. Pero que no se flipen los hipócritas de siempre, porque aquí ni se esclaviza a nadie ni se ejerce violencia contra nadie. Más vale que en vez de echarse las manos a la cabeza cada vez que sale este tema, todos estos moralistas tuvieran la valentía de afrontarlo como es debido.
Y cada cual con su cuerpo que haga lo que le dé la gana, oiga.
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