Re: Días extraños...
Pues a mí la verdad es que en cierto modo me sucede algo parecido. Todavía no he encontrado una mujer que me llene, tal vez porque también soy demasiado exigente para lo que quizás puedo dar. He tenido la oportunidad de engancharme a varias mujeres a lo largo de mi vida, no feas por cierto, pero probablemente debido a los momentos de mi vida en que aparecieron las relaciones no cuajaron.
Además me pasa otra cosa. Las mujeres que desde el primer momento muestran interés por mí no me atraen, A mí me atraen las mujeres difíciles, las que pasan de mí, las que me miran como diciendo "joder tío que feo eres, si piensas que vas a poder estar con una diva como yo lo llevas crudo", esas son las mujeres por las que siento una gran atracción. El caso es que luego me fijo en sus novios y muchas veces son hombres normales, para nada guapos, del montón, como yo. Y pienso que si esos hombres han sido capaces de robar el corazón de esos pedazos de mujeres quizás yo también podría, con algo de suerte, encontrar una mujer que me llene, que me atraiga, a la que verdaderamente me den ganas de besarla y hacerle el amor. Pero el tiempo pasa y esa chica, esa princesa, sigue sin aparecer... y mientras tanto me resigno a dejarme enganchar por una mujer vulgar, mediocre. Y bueno... mis necesidades sexuales las cubro a base de pajas y de vez en cuando con una buena puta que esté bien buena; no follo mucho pero cuando follo lo hago con auténticos pibones (pagando claro). Lo que me consuela es que aún soy joven.
Pero a veces siento la necesidad esa de no estar sólo y tener una mujer a mi lado con la que hablar cada día, a la que hacer sonreir, a la que contarle mis problemas, que nos demos cariño mutuamente, que sea un soporte emocional para mí. La verdad es que no tendría problemas para conseguir eso pues como he dicho más arriba tengo varias amigas solteras deseosas de cazar hombre. Pero lo complicado es conseguir que a la vez me guste físicamente (porque soy exigente).
Y también he estado con alguna puta que me he ha hecho sentir especial. Recuerdo una colombiana jovencita muy guapa pero que me trató con una gran dulzura, con respeto, con ternura, casi me enamoré de ella, y al final el polvo que le heché fue lo de menos. Y cuando salí a la calle me sentí vacío...
Para terminar cada día me doy cuenta de que las mujeres no buscan lo mismo que nosotros. Nosotros queremos follar; ellas quieren vivir como reinas... las mujeres huelen muy bien el olor a billete.
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