La mayoría de las experiencias que he tenido con lumis nunca serán posteadas. Primero, porque cuando empecé y durante muchos años ni existió este foro ni nada que se le pareciese; segundo, porque algunas pertenecen a ese círculo de amistades para mí tan querido, que nunca será publicitado en este ámbito (amén que no garantizaría esa mínima independencia que se le demanda al forero).
Sin embargo, sí debo confesar, que con el mismo afán con que he tratado de congelar recuerdos con la cámara fotográfica, sí me reservé reseñas o relatos en los que fueron mis diarios. Allá, en aquellas páginas se han conjugado entre secretas reflexiones, viajes, lecturas y atormentadas frustraciones, ráfagas de instantáneas en camas anónimas y cuerpos de alquiler.
De cada puta, siempre, me he llevado un recuerdo irrepetible.