Cita:
Iniciado por rubic
Aunque yo creo que los remordimientos de los que se habla en el hilo vienen más por temas sentimentales que por temas económicos. La cuestión del presupuesto no es más que un añadido o excusa traída por los pelos, a ver si cuela.
Mi teoría es que vivimos en una sociedad profundamente infantilizada. Algo a lo que nos ha llevado el consumismo, el hedonismo preconizado por los mass media, la falsa sensación de opulencia y seguridad... Todas estas cuestiones políticas y sociales, relacionadas con el avance de la tecnología y la ausencia de conflictos bélicos en suelo europeo desde hace varias décadas derivan en la blandenguería que hoy se extiende por doquier.
Teniendo esto en cuenta, todo encaja: puteros que hablan de "amor verdadero" en un foro en el que nos dedicamos a valorar a las profesionales por el tamaño de sus senos y se quedan tan anchos, hombres adultos que piensan que las mujeres "honestas" van a acostarse con ellos a cambio de nada y se sienten impuros por acceder a los placeres carnales mediante el intercambio comercial...
En fin, un psiquiatra profesional tendría para una tesis leyendo este hilo de comentarios y probablemente los que más le preocuparían serían los aparentemente más bondadosos e ingenuos.
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De acuerdo en el fondo del sentido del mensaje.
En una sociedad donde desde pequeños se nos enseña que el principal motivo de nuestra existencia es consumir, es difícil no entrar en esa espiral a todos los niveles de adicciones -si así se le puede llamar a algo que se hace repetitivamente- y eso nos lleva a sentirnos insatisfechos una vez alcanzado ese objetivo, lo que provoca una espiral de nuevas necesidades repetitivas o de nuevos objetivos una vez satisfechos los primeros.
Complicado encontrar el equilibrio dentro de un maremagnun de bombardeos publicitarios y facilidades de compra con los actuales medios informáticos y electrónicos. Pero peor aún si no tenemos una educación y cultura de compra, si no sabemos diferenciar adicción de ocio o necesidad real, y catastrófico a nivel personal y económico si no disponemos de la liquidez necesaria e invertimos más de lo que ingresamos.
Encontrar el equilibrio y la templanza es la solución, separar adicción de necesidad real o de ocio permisible dentro de tus posibilidades.
Dar consejos es fácil, tener y conservar cordura dentro de una oferta tentadora y atrayente es el reto, y sólo los fuertes a nivel mental sobreviven o sufren menos sus efectos negativos.