Le sigo dando vueltas a las múltiples lagunas del plan, y me fascina algo que tiene relación con lo que apunté en mi anterior mensaje.
Leo a hombres proyectando lucrarse con un modelo de negocio en el que la presencia y participación de un hombre no pinta nada. Sin embargo ninguno se plantea que en vez de un piso o agencia de escorts femeninas, podría montar una sauna masculina. En un negocio de prostitución masculina a ningún cliente le disgusta que un hombre le coja el teléfono o le abra la puerta al llegar. Dinero se gana igual, o más, y socialmente no está mal visto. Un tio llevando un prostibulo es un cerdo proxeneta mafioso esclavizador de mujeres. Un tio regentando una sauna masculina es un respetable hombre culto liberal y hedonista.
Negocio hay. Madrid es el gran referente mundial del turismo homosexual, ya por delante incluso de San Francisco. Y para buscar empleados, solo os teneis que dar una vuelta por el gimnasio del barrio y acercaros al abonado a la sección de maquinas de musculación que aunque finja hacer postureo delante de las chavalas como todos, en realidad por lo bajini está mirándole el culo a los otros chicos.
Como localización del negocio, sugiero que esté a la vista de la puerta del edificio del Senado. Así les ahorras tener que desplazarse hasta Chueca, que es un pateo incluso con coche oficial.
Última edición por AlvaritoFerrocarril; 24-08-2018 a las 09:23
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