Buenos días, hay una parte que se olvido reflejar en mis post anterior, redactado entre las 1:30 y las 3 de la madrugada de hoy 3 de diciembre de 2010.
No me conozco, quien era y en que me convertido, esta relación que se inicio hace ahora 18 o 19 meses en serio por mi parte 16 meses y lo más duro los últimos seis.
No encuentro a lo largo de mi vida, un periodo de tan baja productividad, al que me llevado el día a día de esta relación.
Ni siquiera cuando por imposición tuve que dedicar, 13 meses y cinco días a nuestro glorioso ejercito, incluso en estos momentos de perdida de tiempo.
Intente aprovechar, los recursos que el estado ponía en mis manos, para aprender lo máximo posible durante esa etapa, incorporándome a cualquier actividad de riesgo o no, de la que en el futuro pudiese servirme de provecho y así lo hice durante esa etapa de mi vida.
El desanimo y la desesperanza se han ido apoderándose de mi, cada minuto a peor.
Quizá en este momento empiezo a despertar y parece que volveré a ser esa persona ilusionada, positiva, con ganas de iniciar proyectos nuevamente, que me llenen de ilusión, me pongan las pilas y vayan dejando a un lado la desesperanza y desilusión, en la que he ido cayendo durante este tiempo.
Durante mucho tiempo, quien me conoce y quien esta en mi entorno, intentando ayudarme, a ver las cosas de otro modo, por desgracia para ellos no lo han conseguido, esa persona que fui, alegre y divertida, que ilusionaba a la gente de su entorno, esa parte de mi, durante este tiempo ha ido muriendo y quizá no vuelva a recuperar jamás.
Sigo, he estado y estaré, vaya como vaya esta relación, profundamente enamorado.
Espero que este día positivo, que tengo hoy vaya en incremento, por mi y mi entorno.
Siempre en estas circunstancias, dejas algo en tintero, lo más intimo, esa parte de ti, que te pones el escudo y no deseas compartir con nadie.
No me considero mentiroso y cuando en esta relación, por no preocupar he contado una mentira, una vez solucionado el problema, le he contado la verdad, no quiero entristecer ni preocupar, a alguien que ya tiene bastante con su trabajo del día a día.
Un saludo a todos, los que como yo una parte de ellos ha ido muriendo en el día a día, a los demás, ojala nunca lleguéis a encontraros en esta encrucijada de caminos, que ni el dinero, ni la fuerza de voluntad, puede despertar a uno y decir hasta aquí he llegado, solo el tiempo, pondrá las cosas en su sitio y dará o quitará razones.
Un abrazo a todos, por soportar mis ladrillos.