Pues a mí los Inspectores de Hacienda me parecen gente muy agradable. En mi delegación hay uno que tiene una foto mía señalada con un circulo rojo pinchada en la pared de la oficina, y cada cierto tiempo me manda cartas diciendo que me pase por allí y hablemos de mis cuentas y de mis gastos y de cosas de mi vida. Creo que se ha enamorado de mí.
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