Con mucho valor
Por mi forma de ser trato siempre de establecer unos ciertos vínculos con las personas con las que trato. Eso que ahora se llama empatía. Con las chicas me pasa lo mismo, suelo ir solo con conocidas y ello me lleva a que me cuenten cosas de su vida. Son mayoría las que tienen hijos, muchas veces más de uno, pocas las que tienen pareja estable, y aún en el caso de aquellas que me dicen que les gusta lo que hacen, no he encontrado a ninguna que no diga que si le tocase la primitiva dejaba el oficio ese mismo día. Aunque añadiesen que seguirían acostándose con quién les apeteciese. Y les agradezco que me hayan dicho que yo seguiría siendo uno de esos. Cortesías que no cuesta nada decir, pero que halagan siempre.
Pienso que a estas mujeres les sobra coraje para enfrentar la vida, esa vida que en todos los casos no les ha resultado nada fácil y que en algunos ha sido y es francamente dramática. Me admira la naturalidad con la que cuentan su historia, en muchos casos la absoluta falta de autocompasión, como aceptan los embates de la vida y sonríen, como luchan por sacar adelante a su prole. Son admirables, la mayoría.
Eso no quita para que, como en todas las profesiones, haya mujeres que sean tramposas y aprovechadas, pero en mi experiencia son las menos. Quizá porque yo solo haya profundizado en aquellas que me merecieron confianza, aunque también encontré alguna que solo quería ganar un dinero fácil con el mínimo esfuerzo.
También he conocido alguna "Belle de Jour" como en la película de Buñuel, que teniendo una situación estable, se sacaba un dinero extra para sus gastos, pero son las menos.
La prostitución no es un oficio fácil, hay que hacer ver que te gusta estar con un tipo al que hace diez minutos no conocías, y encima hacerle creer que es un titán en la cama y que nada es mejor que compartir lecho con él. No importa si es guapo o feo, un amante aceptable o un manazas, educado o zafio, aseado o no.
Sí, no oculto que admiro el coraje que tienen estas mujeres. Por eso trato siempre de portarme con ellas como un caballero, la mayoría lo merecen.
Salu2.
Leg.
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