Yo puedo entender que no quieran ser expuestas a la opinión externa, lo mismo le pasó a los hoteles en el auge de Trip y similares.
También entiendo que tienen que tratar con marginales violentos y agresivos de la sociedad, sociópatas. Su posición al respecto es complicada.
Pero sinceramente, si las putas rompen el pacto sagrado de confidencialidad cliente-puta, eso para el sector el 100 veces más peligroso que las leyes abolicionistas.
Basta con que la prensa publique 4 o 5 artículos de "las propias prostitutas están usando la ley para denunciar a clientes" para que masivamente les baje el trabajo a todas. Imagina un médico, ingeniero, político, arquitecto, que ve que al más mínimo problema con la prostituta le va a salir un tema legal chungo que lo va a exponer frente a su familia o círculo social. Vamos, el fin de este negocio puede ser las denuncias de las prostitutas más que las leyes estas progres.
Malísima idea, esto SI es un problema para el sector, GRAVE.
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