Mis relaciones de pareja se han basado siempre en la igualdad, a veces han pagado ellos y otras yo. Tampoco es algo en lo que me fijé, vamos que no llevo la cuenta de si me invitan una vez y ya diez, no soporto el raterío y menos en pareja. Tampoco he aspirado nunca a tener una pareja que me mantenga, aprecio demasiado mi independencia.
Eso en cuanto a lo personal. En mi faceta de puta cobro por mis servicios y tiempo pero no acepto regalos ni me voy de cafés, copas, teatro o lo que sea con mis clientes.
Cuando me lo proponen les digo que no educadamente y les recuerdo que soy prostituta, no su querida.
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