Yo te recomiendo que des el paso.
Yo tuve muchas muchas dudas, tanto por el tema entre manos (una relación estable que funciona) como por mi caracter y principios, que me impedían no ser 100% correcto y consecuente con mis ideas.
Pero sabes qué? Que el sexo, al menos a los que nos gusta tanto, y nos gustan tanto las tías, no te lo vas a poder quitar de la cabeza. Te va a perseguir día tras días. Y en esta vida, por suerte o por desgracia, de lo que más nos arrepentimos es de lo que no hacemos, más que de lo que hacemos.
Así pues, en mi caso, dí el paso, y a mi pareja la sigo queriendo igual. He aprendido que el sexo es sexo, y el amor, amor. Que esto no es más que ocio, y que a quién vamos a engañar, no podemos vivir sin él (sin variedad, en mi caso).
Antes que ser un amargado por ésto, y amargar a la persona que queremos, mejor darse el capricho, y ser felices y hacer feliz a nuestra pareja.
Los que lo llevamos de verdad en la sangre, y nos rompemos el cuello cuando vemos a una tía buena, nos quedamos pensando en ella un buen rato o hasta días, y estamos tan salidorros, no podemos reprimirnos por siempre. En mi caso la disyuntiva es: sexo variado, o amargamiento ad eternum.
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