Sí, creo que lo de follar está sobrevalorado. Pero mis conlusiones son diferentes a las tuyas. Intentaré agumentarlo con claridad, espero que no por ello te sientas ofendido.
Desde mi absoluta inexperiencia (nunca he tenido pareja ni cosa que se le parezca) me parece que tu intento de quitar importancia al sexo para tener la conciencia más tranquila en cuanto a lo de engañar a tu pareja es tener mucho morro. La comparación con ir a comer a un restaurante porque tu pareja cocina mal es de lo más falaz. Seguro que no irías a un restaurante escondiendote de ella; no es algo tan "importante" como para ocultarselo a tu pareja.
Si tienes tan claro que el sexo no es algo a lo que se le deba dar tanta importancia, no veo que problema hay en exponerlo claramente a tu pareja sin darle la mayor importancia.
Según la legislación actual (matrimonio civil estamos hablando) los cónyuges se prometen fidelidad. Ya ves tú que pinta el Estado a regular las relaciones sexuales de pareja. Pero es un hecho que si una mujer te tiene por su pareja se supone, salvo indicación en contrario en caso de parejas liberales, que solo vas a tener sexo con ella. Todo lo demás es engañarla.
Además a las mujeres en general parece que les desagradan especialmente los hombres que van de putas (¿por qué será?). Esto lo sabemos todos.
Será por ese "bagaje" cultural y social del que hablas. Me mi me pasa como a ti que lo tengo superado. Pero tendrás que respetar si tu pareja no lo tiene superado. O le ayudas a superarlo o lo sensato es tener un pareja que lo haya superado también como tú.
Es como si tuviese una pareja judía le obligo a comer carne de cerdo. Ya sabía cuando empecé con ella que era judía. (este tipo de perversión está recogida en una pelicula de Woody Allen) . Aquí hay un punto que podrías tener a tu favor ¿sabías cuando emepzaste con tu pareja que no le gustaban determinadas
prácticas sexuales? Seguramente no. Será porque no se lo preguntaste antes. ¿Y por qué no preguntamos antes? Porque se le da demasiada importancia al sexo. ¿Por qué la pregunta "¿te gusta chuparla?" no puede ser una pregunta tan natural como "¿te gusta la fabada?" cuando estás conociendo a una chica? Luego nos evitaríamos sorpresas.
Si algún día una mujer quisiese ser mi pareja le diría claramente que alguna vez contraté a una prostituta. No se lo diría el primer día que nos conociesemos (en un intento de quitar importancia a lo sexual) pero ocultarselo sería engañarla.
Y en efecto follar esta sobrevalorado. Con 30 euros y una visita a la Casa de Campo tema resuelto; no tiene más misterio.