Yo no sé si todas las rumanas que se dedican a la prostitución tienen novio, de lo que sí estoy casi completamente seguro es que detrás de todas ellas está la figura de un maromo que las controla, ya sea el marido, novio, o su propio hermano.
Yo he estado con muchas y me he encontrado con dos tipos de perfil diferente; las que se muestran frías, guardan las distancias y ni se molestan en agradar al cliente ni aunque sea para que éste vuelva a repetir (que son la mayoría), y luego están las menos que te dan un trato más amable y cercano, te regalan algún minuto extra arriba, e incluso acceden si se lo pides a tener una cita fuera del club y quizá un polvo gratis. Aunque esto es todo una estrategia comercial para retener al cliente y exprimirlo a la larga al máximo.
Son gente muy materialista e interesada, vienen de entornos muy humildes donde escasea todo y eso les vuelve más materialistas si cabe. Tanto ellos como ellas van de listo/as porque se han desenvuelto en un ambiente dificil y después en un país extraño, de hecho a los españoles nos subestiman porque nos ven como a una especie de pardillos que han vivido siempre entre algodones y que no están curtidos por las lides de la vida como lo están ellos/as.
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