Por una cuestión meramente económica.
Supongamos que tenemos que salir 10 veces de copas para conocer a una chica. Si cada vez nos tomamos 5 copas son 50 copas. A una media de 8 euros el cubata, nos gastamos 400 euros en copas.
Ya hemos conocido a una chica. Ahora empieza la fase de llamadas/SMS: cuatro llamadas de 45 minutos x 0,08 euros el minuto + 0,08 euros de establecimento de llamada: 14,72 euros más IVA. Total: 17,37 euros en teléfono más 20 SMS (20x0,08x1,18): 1,89 euros. Telefonía: 19,26 euros.
Además, tenemos que hacerle caso por twitter y facebook, para que no nos pregunte algo y nos pille en fuera de juego (2 horas) y messenger (8 horas de conversación desde el día que la conocemos hasta el día que volvemos a quedar). Total, 10 horas. Si tarificamos las horas invertidas en 30 euros, son 300 euros.
Segunda cita. Quedamos a tomar una cerveza antes de ir a cenar. No vamos a contabilizar si vamos al peluquero o si nos compramos una camisa nueva, ya que eso sería un activo nuestro que no hay que imputarlo al presupuesto de la cita. Tomamos dos cervezas. 4 euros. Nos vamos a cenar y, como buenos caballeros, pagamos nosotros. Mínimo, 50 euros. Ella paga los cafés. Tomamos una copa cada uno y pagamos nosotros. 16 euros.
Todo ha ido bien y la tía quiere follar. Nos llevamos a casa a una desconocida o nos vamos a un hotel. Si vamos a un hotel, mínimo otros 60 euros.
Como hemos pasado una velada fantástica, le invitamos a desayunar en el hotel. A una media de 13 euros que cuesta un desayuno en los hoteles (que manda cojones este precio), son 26 euros. No contabilizamos la mala hostia que se pone al ver todas esas cosas expuestas y tener que censurarnos de disfrutar en condiciones del buffet libre por dar imagen de comedidos.
Total, que hemos invertido 400 + 19,26 + 300 + 4 + 50 + 16 + 60 + 26 euros. Total: 875,26 euros.
Y eso en el supuesto de que todo haya ido según estas previsiones, ya que ni de lejos la proporción de ligoteo es de un 10% de las veces que salimos y muchas veces no follamos en la segunda cita. Pero esto es sólo un supuesto. Tampoco he añadido los taxis (los diez de volver a casa después de salir, más el del bar donde hemos tomado unas copas hasta hotel son mínimo 11 viajes, mínimo 150 euros).
Por lo que una velada con una mujer no prostituta sale por un mínimo de 1.000 euros. 1.025,26, según estas cuentas.
En el mejor de los casos, hemos echado tres polvos: dos por la noche y uno por la mañana. Cada polvo ha costado 341,75 euros.
Sin embargo, ir de lumis:
Llamada: establecimiento de llamada + tres minutos de conversación: 0,38 euros impuestos incluídos.
Taxi hasta el lugar de encuentro. Según la proporción antes descrita de 150/11 = 13,64 euros.
Polvo: 100 euros.
Total: 114,02 euros.
Así que, aún en el mejor de los casos y que todo vaya bien con la chica no profesional en cuestión, cada polvo con una prostituta viene a costar sólo el 33% de lo que cuesta con una no prostituta.
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