Yo ya tengo otro trabajo que por horario me permite complementarlo con el de la prostitución. Para mí es un complemento económico que me permite tener más caprichos materiales pero lo importante es que adoro el erotismo, conozco a personas que nunca conocería en mi vida normal y me permite conocerme mucho más a mi misma.
Me lo tomo de manera relajada y no pretendo hacerme rica, además, empecé cuando ya pasaba de los treinta.
¿Dejarlo? Mi idea es seguir hasta los 45 y dejarlo gradualmente, quizá quedar con algunos clientes de mucha confianza, hasta dejarlo definitivamente. Eso en teoría que queda muy bonito pero como me conozco lo dejaré cuando me aburra, cuando la parte negativa pese más que la positiva, cuando me canse.
Pero eso sí, me quedarán un montón de experiencias de todo tipo, dinero lo dudo. Y quién me garantiza que incluso convirtiéndome en una hormiguita y ahorrando pueda disfrutarlo el día de mañana. La vida es muy jodida. Así que en todos los ámbitos de mi vida intento poner en
práctica el carpe diem