Re: Aprender de ellas
LLega un momento en que te das cuenta de que es casi imposible elegir tu destino. Las circunstancias de la vida te han llevado a ser lo que eres.
Tienes que estar escogiendo continuamente. Muchas veces, en contra de tu voluntad.
Nunca me preocupé demasiado de escalar puestos a nivel económico. Muchas de las personas para las que trabajé me daban esporádicamente los trabajos más engorrosos y peor remunerados (y palmaditas en la espalda) y dejaban los más sencillos pero más voluminosos (los mejor remunerados) a otros. A mí eso me daba igual. Es más, me resultaba patética esa obsesión de algunos por el DINERO solo por el dinero y cómo el que más tiene es el que menos da.
Siempre me parecieron más atractivas las historias de personas que hicieron grandes cosas (hombres de ciencia o letras, exploradores, ... ) que las de los que amasan grandes fortunas. Y, en consecuencia, dediqué gran parte de mi tiempo libre a tratar de seguir los pasos de los primeros, con la soledad que eso conlleva.
Pero la realidad manda. Puedes intentar esconderte del mundo de esta manera durante 10 años, 15 a lo sumo (y ya es mucho). Pero no más.
Un día te despiertas y ves que ya tienes 35 años. Los últimos 15 años han pasado sin darte cuenta. Tienes más gastos que antes y tu obligación es ganar más pasta (y no para ti). Y tomas con gusto esa obligación, precisamente porque esa pasta no es para ti. También ves que te has recluido dentro de ti. Que se te cruzan los cables con mucha más facilidad que antes, que se te va la cabeza. Porque ha llegado el momento de cambiar de etapa en la vida y mientras te resistas a hacerlo, los cables se te seguirán cruzando, mucho más.
Es el momento de luchar contra el miedo y enfrentarse al mundo.
El mundo es muy grande y es un terreno en el que no me muevo con comodidad. No me queda otra que tirar de la intuición y los sentimientos en vez de dejarle todo el trabajo al cerebro.
Son precisamente los primeros los que me dicen que tengo que aprender mucho de ellas.
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