Buenos dias camaradas:
Interesante hilo al que, si me permiten, me uno. Mi punto de vista al respecto es bastante complejo pero creo poder resumirlo convenientemente.
- Siempre he dicho que la crisis ha sido una gran ayuda para nosotros los puteros, ya que nos ha permitido gozar de un mercado cada vez mas amplio de señoritas. Por una lado las grandes profesionales que antes iban de diva han tenido que bajar considerablemente sus precios y nos ha permitido catarlas, cosa que antes ni nos imaginabamos por sus elevadas tarifas y por otro lado la llegada de pseudo-lumis que , debido al parose han incorporado. Me refiero a amas de casa, estudiantes, vecinitas...etc. Todo un placer alternar con chicas que se notan que son super novatas. Una delicia
- Por otro lado, comprendo enormemente que estas ultimas accedan al mercado puteril. Una chica de 19 años esta en situacion de estudiar y follar con amigos. Debido a la crisis y la subida de tasas universitarias ni siquiera pueden permitirse el lujo de estudiar y entonces acudean al mercado laboral donde no encuentran nada de nada (52% de paro juvenil) y si lo encuentran lo hacen por salarios ridiculso que no las permiten independizarse
- Frente a eso, se encuentra el mundo de la prostitucion, que ofrece a esas señoritas pingües beneficios (¿3000 o 4000 pavos limpios?) a cambio de follar como locas y vivir la vida loca. La situacion es bien clara y pr eso cada vez hay mas crias, sobre todo de provincias, que acuden a madrid alejadas del entorno familiar, asegurando que han encontrado "algo serio" y mientras a gozar y a ganar pasta.
Lamento profundamente la situacion, creedme, porque a ninguna de vosotras os debe gustar esto que haceis (o prefeririais hacer otra cosa) pero es el puto tema que toca. Y vaticino que la cosa ira a peor. Los precios se van a desplomar gracias a esas pseudo lumis y las casas serias (tipo chalet) tendranque ponerse las pilas con promociones irisorias me temo. Alguna ya esta tirando la casa por la ventana y algo me dice que el resto se unira en breve
BYE BYE