sin duda volver a lumitear por ahí.
pero suponiendo que esa opción no valga, compraría un traje a medida, una buena camisa de seda, un reloj elegante y discreto, unos zapatos cómodos y viajaría por el mundo, alquilando coches de alta gama en cada ciudad que visitase ... chula dulce vida ... lo que no sé es hasta donde daría el presupuesto