Me podeís considerar tonto de remate, pero una de mis últimas experiencias fue como la voy a contar : es una lumi muy conocida, y suele estar mucho tiempo fuera de España, tras pasar por varias provincias, llega a Bilbao, y la llamo por teléfono contratando una hora.
Llego a la cita, y me ofrece una ducha, paso a la habitación y se pone a hablar, hablar, hablar, me dice que la deje fumarse un cigarro, y sigue hablando, cuando ya llevaba media hora, me dice que vamos a tener un poco de sexo, la respondo " no me encuentro bien, y me duele la cabeza, será que me he quedado frío después de la ducha, me voy a vestir y me marcho, pero por favor no hables más". Cuando salí a la calle, estaba perplejo, enfadado por haber malgastado el dinero, contento de haber salido de aquel sufrimiento, aquello había sido inaudito, insólito, extraño.
|