He estado en esta casa dos veces. Me pilla cerca de la mía.
La primera vez fue con Rosa. No me gustó, porque me esperaba mejor físico y algo más de implicación. El francés muy normalito y follando no es nada del otro mundo. No le noté desgana, sino que creo que no es todo lo profesional que yo quisiera. Quizá iba con otras expectativas, por eso no la valoro como se puede merecer.
La segunda fue con Yoyo, y aquí la experiencia sí cambia. De las tres que solía haber en la casa, es la más agraciada. Es pequeñita con algo de peras (no es plana). Es muy servicial (como todas) y muy implicada. La chupa muy bien, pero lo que mejor hace es follarte (no es cañera, pero es como a mí me gusta, despacio y sin parar). Entre acto y acto (contraté una hora =70€), me ofreció masaje, pero que no me lo daría ella, sino Mimi (la mamasan) que debe hacerlo bastante mejor. La verdad es que no acepté, porque iba muy calentorro, y sólo quería meter, no me apetecía sobeteo (la
próxima vez aceptaré el ofrecimiento, por probar a ver qué tal).
La otra que estaba en la casa es Mimi (la mamasan). Es la mayor de las tres, pero no me atrae.
Me he acordado de escribir ahora, porque el otro día, cerca de donde reciben, tuve que pasar a hacer unas compras. Pues bien, me encuentro por la acera a Yoyo vestida con taconazos y faldita, que debía venir de la compra. Joder qué burro me puso. No tenía tiempo, pero gustosamente le hubiera acompañado a su casa para darle lo que se merece.