Nueva visita hace unos días. Quede gratamente sorprendido por el paseíllo como hace tiempo que no me ocurría y hasta me recordó un poco los viejos y gloriosos tiempos de Marqués de Zafra, donde a veces se te hacía difícil escoger entre tanto bombón. Se presentaron cinco o seis chicas y descartando de entrada a Lucía, que dicen que trabaja bien pero yo no puedo con esos cuerpos, todas las demás estaban apetecibles. Al final elegí a Mónica, que es la que aparece la primera en el anuncio con un vestido escueto verde enseñando parte del melonar. No era la más atractiva, pero parecía simpática y apuntaba implicación, aparte de lo sugerente que estaba con esa especie de vestido romano que la mostraba semidesnuda. Se lo quitó inmediatamente al subir a la habitación y confirmó las expectativas. Es una chica más bien bajita, sin problemas de exceso o falta de peso, un poco deslavazada de cintura para abajo, pero con una delantera de impresión. Además tiene un vientre bastante plano que sólo delataba algún pliegue cuando se sentaba en la cama para chuparla . Tiene el césped sin mucho recorte y un coñete grande y carnoso. Buen aspecto en general y como prueba es que ya me puso palote total en cuanto se quitó el vestido y se puso a lavarme desnuda. Luego, en faena, es implicada y bastante cachonda. Yo no soy mucho de meter el hocico en portal ajeno y menos si de pago, pero con solo chupar un poco sus espectaculares melones con pezones tipo puro y jugar con mi mano en su sexo, se excitaba mucho y se apuntaba al juego con sus propias manos. No si era teatro, porque con las chinas nunca se sabe, pero parece que estaba pidiendo correrse con esas maniobras o esas otras que a mí no me gusta hacer, pero que sugieren un montón de posibilidades para quien guste de asomarse al pilón. Ofrece a pelo con plopina, pero yo preferí acabar en su boca. Recibió bien, sin apartarse, aunque hizo tapón con la lengua como casi todas. En suma, chica recomendable y experiencia gratis.
|