Con Raquel en la calle Torneo
Paso a relatar una reciente experiencia de masaje erótico en este local de la calle Torneo de Sevilla, puerta de calle.
Reservo por teléfono unos minutos antes y cuando llego al local me hacen esperar un rato en la puerta mientras pasan los vecinos mirándote. Por fin abre una chica que dice llamarse Raquel. Ella va a ser mi masajista (no me da más opciones), y me explica las tarifas y opciones. Escojo el de 40 minutos sin complementos, pago 80 €, me ofrece una cerveza, me lleva a la habitación y me deja solo para que me desvista y me duche. La sala está muy bien puesta, con luz tenue, musiquita de fondo, ducha incorporada y un tatami bastante cómodo, salvo por la "almohada", una especie de adoquín pequeño y durísimo tapado por una toallita.
Cuando termino doy dos golpecitos en la puerta y vuelve Ester. Es una chavala de 26 años, muy curvy, bajita, con una expresión muy dulce y una mirada intensa con sus preciosos ojos claros. Me dice que me tumbe boca abajo y ella se desnuda completamente y comienza el masaje. Usa mucho aceite, pero es un aceite sin olor y sin sabor. El masaje es solo erótico, nada terapeutico, y bastante excitante, sobre todo cuando restriega sus tetas por toda la espalda y por mi trasero. Cuando ya empiezo a estar incómodo por lo dura que está la pequeña almohadita me pide darme la vuelta.
Esta parte del masaje para mí fue lo mejor. Mucho roce cuerpo a cuerpo muy aceitado, algo de cubanita y bastante interacción. Mientras ella me tocaba yo pude acariciar a modo todo su cuerpo, salvo el chirri, y luego chuparle las tetas, el cuello y lo que pillaba, eso sí todo con aceite. Para terminar la masturbación le pedí que me chupara los pezones, lo que hizo mientras me miraba con ojos lascivos, y mientras yo seguía tocándole sus pezones, muy poco reactivos, por cierto, y así terminé como un bendito.
Buen masaje erótico relajante en un lugar con instalaciones impecables, una masajista (sevillana, por cierto) muy simpática y complaciente, pero te tienen que gustar las chicas gorditas porque a esta le sobran unos cuantos kilos, a un precio razonable si no te lías a pagar extras, que en mi caso no fueron necesarios.
Perdón, la chica se llama Ester, no Raquel. Siempre confundo estos dos nombres...
Última edición por tiolavara; 30-04-2026 a las 11:05
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