Llevaba intrigado desde hace tiempo con este centro de nombre impronunciable y dado las últimas opiniones de los compañeros decidí probar a ver que tal.
Llamé por teléfono y la atención recibida por Sofia que hace labores de encargada fue perfecta. Solicité una hora con la francesita pero lamentablemente para la hora que podía estaba pillada por alguno de ustedes por lo que me ofreció a Yvonne como también tenía buena pinta y buenas opiniones, accedí.
Llego a la calle Santiago a la hora acordada y la casa, bueno... si quieren vender clase, estilo y cierto lujo me temo que no están en el lugar adecuado, subiendo las escaleras creía estar en el Madrid de finales del XIX y me iba a cruzar con Maxi el novio raquítico de Fortunata el personajes de Galdos. Justo es decir que luego el piso por dentro está algo -no todo- remodelado, la entrada y las habitaciones están bien, el baño deja bastante que desear.
Me recibió la tal Sofia que de nuevo hizo gala de su buen hacer como anfitriona, me presentó a Yvone y me volvió a explicar los servicios y precios, digamos que el menú es mas o menos lo mismo que cualquier otro centro solo que los nombran de diferente manera. Me decanté por un masaje turco que en el fondo es lo mismo que un thailandés, precio 120 pelotes por una hora.
Coincido bastante por no decir al cien por cien con la descripción técnica que hace el compañero melondiesel sobre el masaje de Yvone, lo que es el masaje y el cuerpo a cuerpo bastante bien sin embargo renquea un poco en lo que es en la parte más erótica, en mi caso cuando llega el momento de la terminación no llego lo suficientemente excitado lo que hace que base el final en un simple pajote cosa que no me gustó, 120 pelotes sin ni siquiera un humilde francés tendría que obligar a que la terminación manual fuese mejor, cosa que no lo es.
Resumiendo
Mal las instalaciones, vuelvo a repetir. Si quieren vender cierto lujo y 120 euros por una hora de tahilandés lo es, deberían tener más en cuenta ese aspecto. Cierto que el piso lo tienen algo remodelado pero repito, no podemos andar con excusas o justificaciones teniendo en cuenta las tarifas que aplican.
El servicio que se recibe no vale ese dinero, hay centros que ofrecen mas por menos dinero y sin perder en calidad.
Si voy una
próxima vez intentaré que el servicio sea con Sofia que me da un morbazo increíble.
Conclusión.
Teniendo en cuenta lo que esperas que ofrezcan y lo que terminan ofreciendo podríamos decir eso de "Mucho arroz para tan poco pollo"