Despedida por la puerta de atrás, así puedo resumir mi no-experiencia con Mar Serine. La llamo la semana de su retirada al leer la noticia en el foro y haber tenido siempre ganas de tener una experiencia con ella. Quedo con ella por la tarde y me dice con guasa que sería su último cliente antes de retirarse.
Pues bien, no sé por qué razón, en un arrebato currista propio de la idiosincrasia sevillana pegó la espantá, decidió no cogerme el teléfono a la hora de la cita. Volví a llamarla tres veces más dándome tono de llamada y a la cuarta se ve que decidió apagar el móvil para que dejara de llamar.
Creo que no es nada profesional no coger el teléfono habiendo hecho al cliente hacer el desplazamiento en balde. Si no tienes ganas lo dices y punto, pero no se apaga el móvil en un acto de gran cobardía. Así que me alegro de su retirada pues para engañar a la gente mejor que no trabaje.
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