Yo opino que todo es cuestión de probar, y probé. Opiniones diversas y distintas entre ellas. Ante la duda prueba y saldras de ella de inmediato.
Sin problemas a la hora de tomar cita. A la hora prevista me estaba esperando una chica oriental de unos 24 años, delgada y guapa. Media hora 17 euros, lo pactado por teléfono.
La chica está bien, ideal para los que le gusten tipo teen. Poco de todo pero con formas proporcionales. Conoce el idioma lo suficiente para comprender lo que le dices. Marca distancias al principio pero al final, si no ve peligro, se abre, sonrie y habla un poco.
El masaje normalito, con fuertes presiones en determinados momentos, pero no es malo del todo. Se ve que es nueva en esto y está aprendiendo a base de
práctica. Toca todo menos la zona genital, eso lo tiene muy claro. Te da el masaje cubierto por una toalla pero si en determinado momento se mueve y se te sale el carajo te lo vuelve a tapar y sigue. Si se sale más veces de lo normal al final ya ni te lo tapa, aquello como el puente del Alamillo y ella como si nada, sigue en tus piernas y ni lo mira.
La sala de masajes super cutre, pequeña, desordenada, llena de cosas y sobre todo sucia, muy sucia, tanto el suelo como las pareces, como la camilla, como la toalla que te cubre, todo guarrísimo.
Para probar y conocer mundo no está mal, al fin y al cabo solo son 17 euros, pero no creo que sea sitio para repetir. Por 3 euros más puede darte un buen masaje de estas características cualquier chica española, y con más higiene .