Tenía curiosidad por conocer a Diana la alemana, con anterioridad la llamé un par de veces pero sin consumar nada, hace unas cuantas noches, estaba tomando gintonics en una conocida ginebrería de Nervión, y como suele pasar, me calenté de mala manera. Iba acompañado y no quería dejar abandonados a los compadres durante mucho tiempo, así que fingí una llamada de esas "importantes". Opciones cercanas, ópalo, la línea rosa o la mansión. No soy fan del circo de la mansión pero quería algo bueno, bonito y barato, y sobre diana la alemana había leído aportes interesantes, así que la llamé y concerté la cita instantáneamente.
Todo en un sospechoso silencio, me sorprendió gratamente, veo a Diana y me gusta lo que veo, jaquetona madurita con buenas tetas. Todo correcto. Concretamos media hora con griego por 60€. La habitación en la que recibe es la de la planta baja, muy muy pequeña, que eso es más trastero que dormitorio, y la cama cabe justita justita, seguro que el arquitecto no pensaba que ese cuchitril se pudiera follar. Además en el techo tiene como una rejilla que supongo que es para escapar por si la cosa se complica. Pasamos al lavado de bajos, que me dio un mosqueo ya que hay que salir de la habitación y tardamos más de lo habitual entre lavar las manos y de partes pudendas y ella tomarse un colutorio durante casi un minuto. Como uno es muy mal pensado siempre se pone en lo peor, no por el dinero que llevaba encima que era una miseria, sino que sería un coñazo renovar el DNI. Pero al volver todo estaba en su sitio.
Pasamos a la acción, calentamiento y resfrego muy bueno para ponerlo todo duro, francés en cunclillas excelente, como pintaba muy bien, me tumbé y la deje que se explayara todo lo que quisiera. Cambios de ritmos y comida escrotal de alto nivel, se nota que no lleva comiendo pollas dos semanas. Sobre la gimnasia, arriba se defiende bien aunque nada excepcional, quizás lo mejor de la cabalgada es ver sus tetas en movimiento. Para ir finiquitando el asunto la ponemos mirando a Berlín, para penetrar bien el culo, griego profundo es lo que oferta y un griego más profundo todavía es lo que da, así que bombeamos un ratito hasta que ya estamos al límite y me dice que me corra en su boca, raudo y veloz desenfundamos al hamijo de abajo y nos ordeñamos completamente, se traga toda la leche y la sigue chupando hasta que le digo que no va a sacar más. Después aseo rápido y hasta nueva orden.
Chica agradable, servicios bien trabajaos a precios asequibles. Buena opción por si eres de los que te calientas bebiendo gintonics. Como anécdota al llegar de nuevo a la ginebrería el respetable me estaba esperando para irnos de putas... ¿cuándo vamos a parar?
Última edición por STONE ISLAND; 22-10-2011 a las 17:03
|