Nombre de guerra: Sandra
Nacionalidad: Colombiana
Forma de Contacto: WhatsApp
Hilo profesionales:
Web profesional:
Fecha aproximada: Hace unos días
Lugar: Lumicasa en la calle Manuel Ramón de Alarcón
Instalaciones: Malas
Higiene: Escasa
Precio: 40€ / 30 min
Edad: .Dice 48 y podría ser, pero yo diría que pasa los 50
Cara: De mujer mayor
Pelo: Oscuro largo, pero quizás sea peluca
Cuerpo: BBW
Pecho: Grande, caído aunque no vacío
Culo: XXL aunque plano
Piercings y tattos: No pude fijarme con tan poca luz
Defectos corporales:
Actitud: Muy atenta, simpática y dispuesta
Conversación: Demasiada
Besos: Los que quieras
Fuma: Creo que no
Francés: Muy bueno
Forniqueo: Bueno también
Griego: Hace, pero no me dejó por anchura
Lo mejor: La mamada
Lo peor: Demasiada pregunta
¿Repetir? Esa mamada será difícil de recordar, pero creo que no
¿Recomendable? Por la mamada
Valoración global de la experiencia: 9 por la mamada, 6 en global.
Había intentado visitarla con anterioridad, pero por tema de trabajo no pude. La avisé con media hora y fue suficiente. No me hizo esperar, lo cual es muy de agradecer. Yo ya había estado una vez en esa casa. Me dije que jamás volvería y me lo vuelvo a decir, porque el sitio da un poco de asco. La cuestión es que quería estar con una latina jaquetona como comentaba algún compañero. Me gustan las curvas e incluso las BBW, pero esta mujer no me ha acabado de gustar físicamente. Pero ya que estaba me quedé.
Subimos a la habitación, pequeña, casi sin luz con un aseo integrado. Nada más entrar me planta un morreo tremendo y, a continuación, me pregunta que si tengo pareja y ya no paró de hacer preguntas que me incomodaban. Yo no voy a lo que voy y no a que me recuerden lo que hago.
Me ofrece algo de beber, le pido agua y me da un vaso. Al momento la veo bebiendo a morro de la botella. Bueno, le acabo de comer la boca, que más da...Me dice de lavarme, me siento como puedo en el bidé y al terminar me pasa una toalla mugrienta, que a saber cuántos días llevaba allí. Ahí ya supe que la higiene brillaba por su ausencia.
Me sigue preguntando cuestiones personales y empieza a hablar de un cliente... mi libido empieza a caer empicada.
Pone sobre la cama una tela que hacía tiempo que no visitaba la lavadora, me tumba y empieza con una mamada que he de reconocer que es de las mejores que me han hecho. De hecho la mamada no es con lo que más placer siento, hasta ahora. Muy bien salivada, con GP en muchos momentos e incluso con arcadas. Le pedí que parase porque iba a correrme y después de un poco de charla empezó de.nuevo.
Yo soy de durar bastante, pero viendo que iba a correrme, le dije que me enfundase. En otras situaciones me habría bajado al pilón, pero, aunque ella no olía, viendo la higiene pasé del asunto. La puse a cuatro y la visión de ese culo XXL es muy morbosa. Tuve que parar varias veces porque me había dejado tan sensible que no era capaz de aguantar. Le dije que hacerle un anal tiene que ser una pasada, pero me contestó que la tenía gorda y que había que ir poco a poco, que otro día. Finalmente me abandoné y me corrí. No quería correrme así, pero la mamada había estado bien y en cierta manera quería irme de allí.
Insisto en que es muy agradable y complaciente, pero me estaba sintiendo incómodo.
Al terminar me lavé y me ofreció la toalla, que volví a rechazar.
No relojea en absoluto. De hecho, me costó irme porque me empezó a enseñar fotos de su familia y a contarme cuestiones personales y no quería cortarla. Parece una tía que es buenísima persona y que disfruta con lo que hace. Lo hace bien.
A mi personalmente, por las instalaciones y tanta pregunta, me sentí incómodo. En principio no creo que vuelva y soy de volver... Aunque esa mamada...
Última edición por hjman; 20-06-2022 a las 10:21
Razón: Errores gramaticales y cambios del corrector automático
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