Hola amigo, hace ya unos meses que acudí donde ella, con otro número de teléfono pero es la chica:
Nombre de guerra: Emma Bravo
Nacionalidad: Española
Forma de Contacto: Telefono
Hilo profesionales:
Web profesional: Destacamos (creo)
Fecha aproximada: julio-agosto
Lugar: Bilbao
Instalaciones: 10/10
Higiene: 10/10
Precio: 120-130 la hora, no recuerdo bien
Edad: unos 35
Cara: muy guapa
Pelo: Rubio
Cuerpo: trabajado, buenas curvas
Pecho: Goloso
Culo: Culazo
Piercings y tattos: algún tattoo creo pero muy pequeño
Defectos corporales: Nada reseñable
Actitud: 10
Conversación: Concreto en relato más abajo pero es muy culta
Besos: Mmm... No los ofrece, pero si que te chupa la oreja, el cuello.. y algún roce de labios creo que hubo, morreo en principio no
Fuma: Ni idea
Francés: No
Forniqueo: No
Griego: No
Lo mejor: El trato y la experiencia en si (leer relato)
Lo peor: El precio
¿Repetir? Es muy probable, pero no se puede tan asiduamente porque la verdad que es caro
¿Recomendable? 100%
Valoración global de la experiencia:. 9/10
Relato:
Era un día de estos de verano que entre el calor y las hormonas te levantas cachondo desde por la mañana y yo llevaba tiempo con ganas de un buen masaje erótico aunque en mi caso nunca busco sexo como tal.
Estuve buscando y después de hablar con unas 5 o 6 panchitas que son putas en cubierto, me encontré con esta chica que te explica todo a la perfección con una voz muy tranquila y erótica que te invita a ir. Por lo que me anime y cogí cita.
El sitio está pegando con la alhondiga, me parece que era en Iparraguirre y es bastante discreto porque es un bloque de departamentos.
Bueno que me enrollo. Subo y he de decir que no es la de las fotos pero es la típica española de peli porno que le abre la puerta al fontanero que viene a arreglar la caldera. Super bien arreglada, maquillada y muy buen olor. El apartamento está de 10, es de ella sola y tiene hasta despacho, donde te hace pasar para hablar contigo un poco antes. Como decía es una persona muy culta, organizada y con las cosas claras. Durante esa conversación te preguntará que es lo que te gusta, que es lo que buscabas etc para saber por dónde tirar en el masaje. Después te pasa a la sala de masajes, si, he dicho sala de masajes, dentro de el pedazo de apartamento tiene SALA DE MASAJES, con distintas baldas en las que tiene pues eso, accesorios de masaje, geles, aceites y algún artículo erótico. Ahí hablais un poco más, te dice que te quites la ropa (todo) te da unas chanclas, toalla y te hace pasar al baño que está al fondo del pasillo, pero como no hay nadie mas no hay problema. Me asee bien, me sequé y volví para la habitación, donde me estaba esperando Emma ya completamente desnuda de pie junto a la camilla, una mano en la cintura y como me quedé en shock jajaja me dice "que? Te gusta lo que ves?" Me puso muchísimo esa frase, tanto que ya me empezó a asomar el cuello la tortuga. Me sentó en la camilla se me puso delante me acarició, me abrazó y me susurro al oído "tranquilo, no tengas prisa" (yo creo que como soy jovencito, 23 añitos, me trato con más ternura). Ahí ya me tumbe boca abajo y empezó con el masaje. He de decir que al principio está parte se me hizo un poco pesada pero cuando me dio la vuelta ya empezó el verdadero espectáculo. Bajo la intensidad de la luz y la puso de color rojo. Empezo acariciándome todo el cuerpo, pasando sus uñas desde mis pies, hasta la cabeza, típico masaje de muslos y pectorales y demás, y empezó a hacer pases sutiles por mi amigo y ya se me puso como el mástil de un velero, fue suave me la lleno de aceite me la movió, después bajaba por las piernas, subía al rabo, siguió a los pectorales, así un rato. Después ya de quedó en la zona interesante y empezamos a jugar. Se puso detrás de la camilla a masajearme ahogándome
prácticamente con sus tetas que me aplastaba la cara con ellas y me las restregaba. Siguió jugando un rato más con mi polla y se subió a la camilla. Tiene una agilidad increíble. Me hizo una especie de cuerpo a cuerpo y se me coloco de cuclillas con su coño a 8 cm de mi boca mientras me pajeaba suavemente. Estaba tan cachondo, que ni pregunté, le empecé a comer el coño que madre mía qué coñito más goloso y apetecible según lo ves, y no dijo nada, solo gemía, creo que es lo que buscaba ella. Seguimos así un rato y hasta que me corrí. Despues me limpio con toallitas, pequeñas conversación , ducha de rigor, y hasta la
próxima. Me he puesto cachondo de recordarlo.