Samanta - 632224193
Nombre de guerra: Samanta
Nacionalidad: Colombiana
Forma de Contacto: nuevapasion.com
Teléfono: 632224193
Fecha aproximada: 8 de septiembre
Lugar: Guanarteme
Instalaciones: Normalitas
Higiene: Muy limpia
Precio: 60€ media hora y 120€ la hora.
Edad: Unos 25 años
Cara: Es la de las fotos, no es bellezon pero es guapa
Pelo: Negro
Cuerpo: Normalito, pero bien
Pecho: Operado, recientemente ya que aún se le notan las cicatrices pero puedes tocarlo sin problema
Culo: Normal
Piercings y tattos: Algún tatuaje por el hombro
Defectos corporales: Las cicatrices del pecho y luego en la cara tenía las típicas marcas que sufrió acné de joven, aunque no es que me moleste
Actitud: Bastante agradable
Conversación: Te saca temas y te sigue los tuyos
Besos: No los busco
Fuma: No
Francés: Muy bueno, es su fuerte ya que lo hace hasta el final en su boca.
Forniqueo: Bueno
Griego: No pregunté
Lo mejor: El francés hasta el final y que era simpática
Lo peor: Quizás las cicatrices del pecho que al verlas son muy recientes
¿Repetir? Puede ser por el francés
¿Recomendable? Sí
Valoración global de la experiencia: 7 de 10
Pues le escribo y me responde rápido indicándome las tarifas y servicios y quedamos a la media hora. Al llegar es una casa antigua de la zona de Guanarteme pero dentro estaba muy bien. Cuando entre y la vi me pareció la típica niña que es guapita, sin ser un bellezon, y a la vez sencilla. Acordamos el tiempo y al lío. Empezó con un francés natural muy bueno la verdad y en ese momento le pregunté que sí me podía correr en su boca y me dijo que sí. Hicimos antes algunas posturas, en cuatro se mueve bien también y le dije de terminar con el francés. Volvió a chupármela y la verdad que lo hace con gusto parece hasta disfrutar con lo tipicos gemidos y sin abusar de la mano solo al final cuando ya estaba para correrme, y aquí lo mejor nada de echartelo encima fue corrida en boca bien pegando hasta un último chupetón increíble. Después de eso seguimos hablando típicas conversaciones, duchita y listo. Para mí recomendable, ya después cada uno decide si repetir o no.
|